No hay duda que el mundo actual en que vivimos es complejo, crítico y caótico, caracterizado por un bajo crecimiento de la economía mundial, pero seguirá estable pero lento. A propósito, según la encuesta de Edelman 2025.
Enero sobre barómetro de confianza existe un clima de desconfianza hacia todo tipo de instituciones con dos factores claves que lo caracterizan: Alta incertidumbre política y alta inseguridad”.
Tal es la dimensión de problemática económica, social y humana que la propuesta BANI de Jamais Cascio para describir como frágil, ansioso, no lineal, incomprensible como es el caos del mundo post-vuca marcado por la pandemia, el cambio climático y la disrupción tecnológica.
Pero esta categoría ya no encaja en el panorama global en que vivimos, al punto que el experto Alejandro Roca propuso el entorno para caracterizar al mundo actual como polarizado, líquido, tenso y omni relacional.

